Cambio de plano:
Plano desde el punto de vista de la chica enterrada:

El hombre bajito es de mediana edad, está muy pálido pero no parece débil. El perro es un gran perro negro que parece aún más grande al lado del hombre.
El hombre dice (mirando a la cámara):
"¡Ahí estás!"

Le vemos excavando en la nieve con una pequeña pala;al hacerlo, arroja nieve sobre el objetivo de la cámara, cada vez más, hasta que la cubre por completo de nieve.

Escuchamos que el hombre silba al perro y se aleja entre la nieve.
Cambio de plano:
La habitación.

Las niñas ven a la doble y preguntan si está listo su desayuno. Sin esperar a la respuesta, pasan junto a ella cogidas de la mano alegremente y salen de la habitación.

La niña que sale en último lugar mira a la doble a los ojos por un instante y sonríe. Después la coge de la mano y la lleva fuera de la habitación, junto con los otros.

La doble parece desorientada, pero ya no está asustada.
Cambio de plano:
El pasillo.

Bajan las escaleras. Todavía cogidas de la mano, van dando saltitos hasta la cocina.
Cambio de plano:
La cocina.

Las niñas se sientan alrededor de la mesa con los otros, comen y charlan. En la mesa está la tortilla, una botella de leche y una fuente de fruta. La doble permanece de pie.

La mujer con el vendaje acaricia a la doble en la cabeza, le quita el jersey y los pantalones, dejando ver su ropa de deporte.
Cambio de plano:
El enano coge una fresa de la fuente y la sostiene en el aire como queriendo llamar la atención, con fingida seriedad. Todos le miran primero a él y después a la mujer con el vendaje, expectantes. La tragafuegos le dice a la mujer con el vendaje "venga, un pequeño sacrificio para que se rían los niños".

La mujer guiña a la doble de forma tranquilizadora. Se levanta y abre la boca. El enano apunta con cuidado. Todos están en silencio. El enano lanza la fresa, no acierta en la boca de la mujer y la fresa sale volando por la ventana de detrás. Todos se ríen y aplauden, excepto la doble.
Cambio de plano:
Primer plano - la expresión de la doble indica que, de repente, ha comprendido o recordado algo.
Cambio de plano:
La doble corre hasta el pasillo, lleva una silla hasta la ventana y se sube en ella.
Cambio de plano:
A través de la ventana, se ve la pradera: es primavera. Una mañana soleada.

El gran perro negro está allí, comiendo hierba.

El hombre bajito está cerca, de espaldas a la cámara. Está agachado junto al punto en el que estaba enterrada la niña, plantando la tierra con la palita.

Termina y se levanta. Puede verse una azucena en ese mismo punto.

El hombre y el perro se alejan.

Vemos el reflejo de la cara de la doble. Ella sonríe.