Cambio de plano:
Primer plano - la mano de la niña está apoyada sobre una mano de hielo, una réplica cristalina de la suya.
Cambio de plano:
Plano subjetivo desde el punto de vista de la niña de su propio brazo, aún extendido y en contacto con el de la otra figura (fuera del encuadre). La otra figura aparece en el encuadre y revela a una niña de aspecto idéntico, mirando fijamente hacia el cielo gris blanquecino, aparentemente muerta y congelada.

Lentamente esta doble se gira hacia la niña (hacia la cámara) y sonríe con dulzura; una sonrisa encantadora. Al hacerlo parece como si se descongelara y reapareciese el color en sus mejillas.
Cambio de plano:
Primerísimo primer plano a las manos de las niñas. Aún se tocan. Conforme la mano de la doble se descongela, sus dedos se cierran dulcemente alrededor de los de la niña, que, a su vez, se congelan y endurecen.
Cambio de plano:
Plano amplio cenital sobre las dos niñas y los seis ángeles de nieve, mientras la doble se incorpora lentamente y avanza hacia la niña paralizada.
Cambio de plano:
Plano contrapicado de perfil de la parte superior del cuerpo y el rostro de la niña (los ojos abiertos de par en par con el miedo congelado) mientras la doble se inclina sobre ella, sorprendentemente sin aspecto amenazador.
Cambio de plano:
Primer plano de la doble, besando suavemente la frente de la niña. Se acerca al oído de la niña y con susurra con ternura "gracias".
Cambio de plano:
Plano picado. La doble, aún arrodillada, alisa con cuidado la nieve en polvo sobre la niña inmovilizada. Sólo la mitad de su cuerpo puede verse ahora bajo la nieve. Primerísimo primer plano: Sólo se ve ya el rostro de la niña; sus ojos moviéndose desesperadamente de un lado a otro (la única parte de su cuerpo que aún es capaz de mover), mientras la doble los cubre con una última pasada de suave nieve.
Cambio de plano:
La doble palmea suavemente el montículo de nieve y se pone de pie. Gira la cabeza para mirar sobre su hombro en dirección a la casa.
Cambio de plano:
Plano amplio de la doble dando saltitos (en el plano medio-largo) de vuelta hacia la casa (al fondo) donde vemos una figura barriendo los escalones. A lo lejos escuchamos a la doble gritar, "Mamá, ¿qué hay para desayunar?"